Siga estos 3 pasos sencillos para tratar las heridas pequeñas.

  • Paso 1: Limpie bien la herida

    Para una fácil cicatrización de la herida, es importante limpiarla ya que así se reduce el riesgo de infección y se favorece el proceso de cicatrización del organismo.

    Primero lávese las manos y limpie la piel alrededor de la herida para evitar que entre suciedad en la herida. A continuación, limpie la herida retirando la suciedad y las bacterias con agua templada, solución salina o limpiaheridas. Con cuidado, seque la piel alrededor de la herida y deje que la herida se seque al aire durante unos minutos.

  • Paso 2: Proteja la herida con el apósito adecuado

    El siguiente paso es proteger con un apósito la herida que acaba de limpiar de suciedad y bacterias.

    Elija el tamaño de apósito adecuado de modo que la compresa cubra toda la herida. 
    La mejor protección es la que ofrece el apósito más ancho, que tiene mayor zona adhesiva y más material en todos los lados de la compresa para un ajuste extra seguro.

    Elija el tipo de apósito adecuado según sus necesidades:

    • Nuestros mejores apósitos (Aqua Block y Aqua Cover) son 100 % resistentes al agua, a la vez que dejan transpirar la piel. Son adecuados para la mayoría de las heridas y soportan las condiciones más adversas, como por ejemplo, jugar en el exterior, entrenar, ducharse o nadar. Estos apósitos también favorecen una cicatrización más rápida.
    • Nuestro apósito tradicional de plástico (Aqua Resist) tiene perforaciones para dejar que la piel transpire, a la vez que impide la entrada de agua gracias a su capacidad de resistencia al agua. Este apósito está disponible en muchos tamaños y formas diferentes.
    • Nuestro apósito de tela (Téxtil) es flexible y, por tanto, adecuado para heridas en áreas con mucho movimiento, como los codos y las rodillas.
    • Para la piel sensible, hemos desarrollado un apósito (Sensitive) con un adhesivo más suave. Es el mismo adhesivo que utilizamos en los apósitos para niños.
  • Paso 3: Cambie el apósito y limpie la herida a diario

    Proteja la herida con apósitos durante todo el proceso de cicatrización para permitir que la herida se cure adecuadamente a la vez que está protegida de la suciedad y las bacterias. Cambie el apósito y limpie la herida a diario para que cicatrice bien y no se infecte.

    Si observa signos de infección, es importante limpiar la herida con un desinfectante varias veces al día. Solicite atención médica si el síntoma no desaparece o si aparecen nuevos síntomas, como fiebre.

     

  • Síntomas de infección

    Es normal que la piel alrededor de la herida esté algo caliente y enrojecida al principio, pero es importante comprobar que la herida no se infecte. Los signos de infección son un mayor enrojecimiento, hinchazón y calor de la piel alrededor de la herida, o bien si la herida comienza a supurar pus o duele más.

    Si observa signos de infección, es importante limpiar la herida con un desinfectante varias veces al día. Solicite atención médica si el síntoma no desaparece o si aparecen nuevos síntomas, como fiebre.

  • Tratamiento de diferentes tipos de heridas

  • Abrasiones

    Limpie bien la abrasión con agua (templada) o un limpiaheridas para eliminar la suciedad y las bacterias. Si resulta difícil eliminar la suciedad, intente disolverla sumergiendo la herida en agua o aplicando una compresa mojada sobre la herida durante unos minutos. A continuación, elimine los restos de suciedad con unas pinzas y vuelva a enjuagar la herida.

    Cuando la herida esté limpia y seca, aplique un apósito o una compresa que la proteja y la cubra por completo. Cambie el apósito y limpie la herida a diario para que no se infecte.

  • Cortes leves

    Los cortes leves (menos de un centímetro) a menudo puede tratarlos usted mismo/a. Limpie bien el corte eliminando la suciedad y las bacterias. Ejerza presión para juntar los bordes de la herida y asegúrelos bien con esparadrapo. Deje el esparadrapo puesto durante unos días para que los bordes se junten y cicatricen.

    Proteja la herida aplicando un apósito que cubra toda la herida. Cambie el apósito y limpie la herida a diario para que cicatrice bien y que no se infecte.

  • Cortes profundos o grandes

    Solicite atención médica si el corte es profundo o si no deja de sangrar. Si el corte es de más de un centímetro o si el ancho es de más de unos milímetros, puede que el médico tenga que aplicar unos puntos, lo que debe hacerse en unas pocas horas. Si se corta en las manos o los pies, cerca de las articulaciones y los tendones, es importante verificar que puede mover las articulaciones con normalidad. Solicite atención médica inmediatamente si tiene problemas para mover las articulaciones o si tiene mucho dolor.

    Si la herida sangra mucho, sitúe la parte del cuerpo herida en una posición alzada (por encima del nivel de su corazón). Aplique una compresa sobre la herida y presione firmemente para detener la hemorragia.

  • Heridas que precisan atención médica

    Las heridas de mayor tamaño o más graves precisan atención médica y no debe tratarlas usted mismo/a. Aplique una compresa protectora para detener la hemorragia y acuda al hospital más cercano.

    Solicite atención médica en los casos siguientes:

    • Heridas muy sucias
    • Heridas muy sangrantes
    • Cortes profundos o heridas por punción
    • Mordeduras de animales o humanos
    • Quemaduras (salvo si son leves y superficiales)
    • Heridas que no dejen de sangrar transcurrida media hora
    • Heridas en la cabeza, las manos o los pies (salvo las superficiales)
    • Heridas que muestran signos de infección: aumento del enrojecimiento, hinchazón, calor o dolor en la piel alrededor de la herida, heridas que supuran líquido o pus, o si tiene fiebre