Mitos sobre la curación de heridas

Mito 2: Hay que arrancar la costra

La verdad: No arranque la costra. Arrancar la costra interfiere con el proceso de curación, ya que también elimina el tejido recién formado. Además, las células de los bordes de la herida no pueden cerrarla sin una costra.

Mito 3: El agua del mar es buena para las heridas

La verdad: El agua del mar no es buena para las heridas El agua de la costa (o la que está estancada cerca de la playa) puede contener contaminantes y bacterias que se transfieren a la herida y se reproducen en ella con rapidez. Puede causar infecciones y ralentizar el proceso de curación.

Mito 4: Se debe usar alcohol para limpiar las heridas

La verdad: No use alcohol para limpiar las heridas. Si se utiliza para limpiar una herida, el alcohol para frotar puede dañar el tejido y retrasar el proceso de curación. Esto se debe a que el alcohol no solo destruye las bacterias sino también las células de piel. Es más, el alcohol quema cuando se aplica sobre las heridas, por lo que es especialmente inadecuado para niños, ancianos y otras personas con piel sensible.

Mito 5: Los apósitos de plástico no respiran

La verdad: Los apósitos de plástico sí respiran. Todos los apósitos Salve’s son transpirables. Sin embargo algunos apósitos del mercado no lo son. Salve también tiene apósitos que son 100 % impermeables y que permiten al mismo tiempo que la piel respire. Impiden que el agua penetre desde el exterior pero permiten el paso desde el interior.

Mito 6: Las ampollas se deben perforar

La verdad: Las ampollas no se deben perforar. La ampolla (y el líquido que contiene) protegen la piel que se está formando y las capas subyacentes de la piel de posibles daños.

Mito 7: El uso de apósitos puede provocar la aparición de gérmenes

La verdad: La herida debe cubrirse con un apósito para protegerla de bacterias. Los apósitos evitan la entrada de bacterias en la herida si se sellan alrededor de todos los bordes de la almohadilla. Salve tiene muchos apósitos en su catálogo con estas características.

Mito 8: No hace falta tratar las heridas leves

La verdad: las heridas leves deben tratarse, pues de lo contrario podrían infectarse y causar problemas médicos. Hay que limpiarlas adecuadamente y protegerlas con un apósito.

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